miércoles, 17 de septiembre de 2008

Perlitas de indignación (1)

Esta irritación en los ojos me recuerda una y otra vez cuánto ODIO maquillarme.

martes, 9 de septiembre de 2008

Mi ciclotimia y yo

Antes de que pregunten (aunque jamás nadie pregunta): Estoy en esos días. Estoy hormonal y mi humor va y viene como un subeibaja a propulsión.

Lo malo de esos días es que todo puede pasar. Todo. Puedo terminar en cana, aplastada por un auto, peleada a muerte con la persona a la que más amo, puedo terminar en cama sin ganas de moverme, hastiada del mundo o llorando por aquella amiga a la que hace rato le perdí el rastro y que nunca se acordó de llamarme porque sí, como había prometido.

Lo bueno de estos días es que me ayuda a valorar todo lo bueno que tengo, que no es poco.

Por ejemplo, no medir el cariño de los demás por sus demostraciones. Si no, hace tiempo que tendría que pensar que ninguno de mis bienqueridos me quiere. ¿Hace cuánto que alguien que no sean mis "tres fijos" (o sea, los que cuento con los dedos de una mano y me sobran) no me dice "te quiero mucho, nena"? Meses. Años. ¿Y qué? Lo necesito acaso?
Sí, la verdad que sí. Mierda. No quiero empezar a enumerar porque me amargo.

Lo peor es que que me da mucha vergüenza si después me lo dicen, me pongo roja como la miércoles y termino diciendo yo misma alguna huevada, o peor, doy abrazos tan fuertes que hago llorar (me pasó y casi se me parte el corazón).

Así estamos, mi ciclotimia y yo, en estos días.