miércoles, 25 de marzo de 2009

Esperate que me corro (parte III)

Que soy rara me lo han dicho varias veces, pero que todavía no entiendan (que no les quepa en la cabeza) que no me deprime particularmente perderme un recital, o que ir a ver en vivo a un artista que me parte el mate en privado no me quita el sueño, es como ... mucho. Tener que explicarme me da fiaca. ¿No les alcanza con un "no voy y ya"? Y no, no soy una amarga total por eso. De hecho, me gusta muchísimo bailar, cantar, anfitrionar y salir de copas.
Yo, en cambio, entiendo a todo el mundo. Entiendo, aunque no comparta. A los que no toman mate, o determinada marca de gaseosa. A los que no pueden movilizarse de otra manera que no sea en taxi. A los que no leen nunca. A los que se ríen de las películas de los hermanos Wayans, a los que se aburren enseguida de todo y a los que gustan de todos los gustos que no gusta mi gusto.
Yo tomo mate, no me gusta particularmente la gaseosa, caminaría a todos lados si pudiera y leo todo el tiempo. No perdería dos minutos mirando una película de los Wayans y, como soy una hedonista con mucho por hacer, jamás me aburro. Y, definitivamente, no gastaría 300 pesos para ir a ver a Radiohead.
A ver si soy clara: Llevo 12 años de mi vida laburando por chirolas y tengo gastos mucho más importantes como para invertir en algo que pierde 10 puntos de goce por cada persona que me roza o me canta en la oreja.Tengo una leve agorafobia que según mi humor se agudiza o se suaviza, a veces consigo vencerla lo suficiente, me pongo "in the mood" y el humor se me caga justo en la puerta, con la entrada comprada. Y no hay vuelta atrás cuando mi humor cagó, disculpen la fineza. Los escaldados compañeros de ocasión que me vieron así, lo saben.
Y no, no voy a tratar mi agorafobia en terapia porque ya me dijeron que para ir a terapia hay que estar convencido de que una va a recibir ayuda. Es casi una cuestión de fe. Por otro lado, la terapia cuesta plata. Esa misma plata que por ahí podría invertir en esos recitales, que funcionarían como terapia de choque contra mi agorafobia.
¿Qué hacer, qué hacer? El eterno dilema: me complazco a mí misma sin tener que justificarme, o complazco a todo el mundo para que sigan creyendo el cuentito de la chica sana y normal.
Hasta ahora el único recital que lamenté perderme en el año es el de Peter Gabriel. Si hubiera tenido la guita, habría ido (con unas gotas de valeriana encima, seguramente). Pero tampoco me voy a rasgar las vestiduras por haberlo perdido. Como dicen por ahí, "si tiene que ser, será". Mientras, tengo unos hermosísimos parlantes para escucharlo y reinterpretarlo en la comodidad de mi hogar, donde ni siquiera tengo que pensar en qué ponerme.

Así que ya saben: no me caben particularmente los recitales, y no me siento ni un poquito "ezpezial" por eso.
Cuando hago un comentario al respecto, lo hago desde el humor del momento y en ningún caso para desacreditar el gusto del otro, el cual menefrega, con todo respeto (siempre y cuando el gusto del otro no sea algo dañino a terceros).
Gracias por vuestra atención.
PD: Este post no habría sido posible si no contara con estas valiosísimas horas al pedo que estoy disfrutando a morir mientras actualizo otros blogs. ¡Que viva el calor que me permite tener la excusa de la reclusión!

4 comentarios:

Fodor Lobson dijo...

HPC!!! (Hostia Puta Consagrada). Después de todo lo que dice usted en el post, ¿cómo carancho hago yo ahora un comentario sarcástico acerca de Peter Gabriel?
=P

P.S.: estimada me parece muy bien que si no le gusta ir a recitales, no vaya. Y tampoco me parece tan extraño que no le guste, al fin y al cabo no estamos hablando de una sesión unplugged con los músicos tocando a escasos tres metros de uno, sino de un gran estadio donde o te bancas estar en medio del Pogo o el recital lo ves en las pantallas de video y lo escuchás por los parlantes. A mí me gustan los recitales, y me gusta estar ahí en medio del pogo, probablemente lo mío sea más de psicoanalísta que lo de usted.

Son of Dr. Lobo dijo...

No, tía, no. No me puedes hacer esto, chati. Me plantas ese título tan sugerente y provocador, y cuando ansioso entro a leer todo el post, me encuentro con que en lugar de ninfomaníaca lo que eres es agorafóbica.
Dime tú, qué cojones hago yo ahora con este empalme

Cassandra Cross dijo...

Aki, hacete cargo. Además de chinchuda, sos amarga.

Aki Celtic dijo...

Fod: Siéntase libre... En realidad acá lo único que hay de raro es que todavía no haya yo cagado a hostias a la gente que me hace siempre el mismo tipo de planteo. Y que esta gente se empeñe en ver en mí a una dulce palomita como mi naturaleza real. Psss!

Lob: Ahora lo único que me falta es que me tache de histérica por la titulación!!

Cass: Sharap.