martes, 2 de febrero de 2010

Justice has forgotten our lands

Estoy escuchando el veredicto que sobresee a todos los involucrados en la causa del accidente de LAPA que en 1999 le costó la vida a 86 personas.

Nomás con esta sentencia y la de Callejeros el año pasado como muestras, puedo decir que la justicia de este país se fue a la mismísima madre que la recontra parió.

Tengo veneno en el alma. Si no hay justicia en casos tan resonantes como estos, ¿qué quedará para aquellos que no le importan a nadie? (Ya sé que la resonancia de los casos no tiene ninguna relación con los fallos, o casi ninguna. Ahórrense de correrme por ese lado. Son cosas que me salen porque sí, carajo. Estoy recaliente, qué más quieren?)

Hay días que verdaderamente me enferma vivir en Argentina.