martes, 2 de febrero de 2010

Justice has forgotten our lands

Estoy escuchando el veredicto que sobresee a todos los involucrados en la causa del accidente de LAPA que en 1999 le costó la vida a 86 personas.

Nomás con esta sentencia y la de Callejeros el año pasado como muestras, puedo decir que la justicia de este país se fue a la mismísima madre que la recontra parió.

Tengo veneno en el alma. Si no hay justicia en casos tan resonantes como estos, ¿qué quedará para aquellos que no le importan a nadie? (Ya sé que la resonancia de los casos no tiene ninguna relación con los fallos, o casi ninguna. Ahórrense de correrme por ese lado. Son cosas que me salen porque sí, carajo. Estoy recaliente, qué más quieren?)

Hay días que verdaderamente me enferma vivir en Argentina.

3 comentarios:

gerund dijo...

en Argentina nomás? no te va más este puto mundo al que vinimos a parar, puto mundo pura y exclusivamente por la puta gente del orto que vive en él?

lo que me da bronca de que un día explote el mundo como bien merecido lo tenemos todos, es que el mundo no tiene nada que ver. no podemos juntarnos todos en una plaza copada e implotar y dejar de joder?

pffff me crucé.

Fodor Lobson dijo...

me sacó las (algunas) palabras de la boca Ge. No es sólo en Argentina, es en todos lados. Un asco, oigausté.

eduardo jqk dijo...

¡Pá!..., relájate, mujer, que mi mujerzuela es la peor de todas...